Línea textil

Nuestra costura política es ampliamente reconocida. Siempre presente en manifestaciones, espacios comunitarios y culturales por medio de pancartas reivindicativas, delantales subversivos, sindirebels y accesorios textiles que expresan nuestra lucha como mujeres migrantes.

Coser es político

Artivismo

creación colectiva y acción simbólica

Coser en colectivo también es politizar la vida cotidiana, compartir los saberes y técnicas de nuestros países de origen, ampliando nuestras propias fronteras culturales. Desde las puntadas bordadas en delantales, muñecas o pancartas, las trabajadoras del hogar tejemos mundos posibles. De ahí la importancia de llevar nuestras creaciones a “la calle”, visibilizarnos, desmontar estereotipos y revertir el relato oficial que nos prefiere sumisas. 

productoras de cultura 

Para nosotras la práctica textil es más que un espacio de expresión, significa un territorio de resistencia para narrar y gritar lo silenciado.  

Como práctica pedagógica, artística y política nuestro artivismo textil es permanentemente expuesto en manifestaciones, charlas, y ponencias.  A su vez, también ha estado presente con muestras en ayuntamientos, centros comunitarios y espacios culturales de relevancia, como el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Macba), el Centre Cultural Arts Santa Mónica, Centre Cultural La Casa Elizalde, Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison (La Bonne).

formación sociolaboral

Pedagogías Feministas

Desde el enfoque político y metodológico de la educación popular feminista nuestros talleres propician la reflexión crítica y creativa. Juntas construimos saberes situados, afectivos y colectivos, porque como sujetas políticas merecemos más que lecciones neutras o instrucciones técnicas centradas en el oficio. Nuestra pedagogía y práctica textil está profundamente comprometida con la transformación de las condiciones de opresión que nos atraviesan como mujeres migrantes.

Equipo textil

Somos un proyecto de autogestión gestado por mujeres migrantes, promovemos la revalorización del oficio textil como un espacio político y de lucha feminista.
Buscamos subvertir el mandato patriarcal que nos ha relegado a los hogares, al espacio privado sin significación política.